Cierra los ojos. Ahora imagina que viajas al lugar donde se encuentra Cosmo, en este preciso momento. Imagina que te metes en su piel y puedes ver lo que Cosmo ve.
Abre los ojos. Has pasado un grandioso día de buceo en las aguas de una isla tropical del planeta Thai18. Has buceado entre peces de todos las especies y colores posible y has observado corales de tamaños y formas que se escapan a la imaginación. Te diriges hacia la playa. Un lugar con musica suave y cómodos cojines en el suelo te espera. Te tumbas sobre ellos. Sobre ti dos cocoteros mueven sus ramas al ritmo de la relajada brisa. Hace un día perfecto, para que puedas estar en bañador y no pases ni calor ni frio.
Una sonriente camarera te sirve un jugoso zumo de la fruta que elijas. Es momento de mirar al frente.
Frente a tí el oceano, inmenso, unas aguas de color turquesa se mueven sosegadamente a la par que unas barcas alargadas que flotan sobre ellas. Al fondo el horizonte. Sobre él un cielo azul muy claro, con algunas nubes blanquecinas de diversas formas y tamaños.
Y en el centro un gran sol, redondo, anaranjado, brillante, parecido al fuego que te contempla, majestuoso, desde el otro lado. Flota en el aire, mientras una nube pasa frente a él. Suavemente el sol va cayendo en dirección al mar, un horizonte que se compone de una mezcla entre el turquesa de las aguas y el anaranjado brillante que domina la zona. Rodeando el sol los colores van del marrón, al gris pasando por el negro de alguna nube que se cruza. El sol pierde su brillo tras una nube, el mar parece arder, el cielo intensifica todos los colores, dejandonos ante un maravilloso espectaculo. La estampa se queda grabada en tu mente, las nubes parecen tornarse al naranja,luego al negro. El cielo parece que quiere mostrarnos toda la gama de azules y el horizonte del naranja al negro pasando por el marrón. El sol va desapareciendo, las nubes brillan rojas, el mar refleja los tonos naranjas y amarillos del cielo mientras el sol se va lentamente. Durante un instante el mar brilla, el agua se vuelve de un azul intenso, brilllante y una capa de nubes entre el naranja y el rojo cubre todo el cielo.
Apuras tu zumo. Lentamente la oscuridad va dominando el cuadro hasta que el negro lo ocupa todo.
Cierra los ojos. Ahora, antes de abrirlos, piensa si quieres ver esta maravilla de nuevo o volver a lo que estabas viendo antes. Está en tu mano.



